AMLO Y LA CARRETA DELANTE DE LOS CABALLOS// Opinión de Rafael Martínez Cristo

0
524

Rafael Martínez Cristo

Resulta por demás lógico, de simple sentido común, que al poner la carreta delante de los caballos, es imposible que ésta ande.

Sin embargo, bien dicen que para algunos el sentido común para es el menos común de los sentidos, y bajo esta premisa es como el gobierno de López Obrador pretende echar a andar su polémico Tren Maya.

Y es que si bien la intención gubernamental es que el armatoste traslade mercancías y población local, lo cierto es que lo fuerte, lo que quiere que le reditúe es transportar turistas, llevar a los visitantes de Cancún a otros puntos del sureste de México, hasta llegar a Palenque, lugar que por cierto, no cuenta con la infraestructura como para soportar el arribo masivo de paseantes.

La falla radica -y por eso decimos que AMLO está poniendo la carreta delante de los caballos- en que pretende crear un tren turístico, costeado con los recursos que antes se ejercían para la Promoción de los destinos de México.

Es decir, el Presidente quiere realizar una multimillonaria inversión en un tren que se atiborre, que se llene de turistas, pero a la vez patea a la llamada industria sin chimeneas, al parecer creyendo que los destinos de México se venden solos.

Esta decisión contrae una serie de complicaciones que AMLO, fiel a su estilo, se ha negado a comprender o a analizar, con el añadido que los municipios y los estados turísticos no han hecho nada por hacer que revierta su decisión.

La primera y una de las más graves, es que para resarcir la falta de promoción, la carencia de un ente que se dedique exclusivamente a esto (por la desaparición del CPTM), el Presidente tomó la decisión de dejar esta vital labor para la economía nacional a los embajadores de México en los diferentes países del mundo.

Esto quiere decir que el gobierno federal ha dejado una nueva encomienda a gente que no sabe absolutamente nada de promoción turística, a gente que en realidad está becada por la nación y, peor aún, a gente que no podrá operar un ápice si AMLO no le otorga recursos.

Novedades de Quintana Roo publicó que “este año, el Caribe mexicano tampoco tendrá promoción de sus atractivos turísticos en el extranjero, ya que el gobierno federal no asignó recursos a la Secretaría de Relaciones Exteriores, encargada de suplir las actividades del extinto Consejo de Promoción Turística de México”.

Esta es ni más ni menos que la nueva política turística del país. Se trata, pues, de no atraer a los visitantes, tampoco de mostrar las bellezas naturales que con que cuenta México, pero eso sí, el plan es construir un tren con el objeto de pasar a la historia porque desde tiempos de Porfirio Díaz no se tiraban vías férreas, y así llevar a los turistas de Cancún a la misma tierra donde el señor Presidente tiene su rancho, a Palenque.

Sin embargo, al parecer su proyecto no ha hecho el más mínimo estudio de viabilidad, ni cuenta con asesores que sepan lo más básico del turismo de Cancún, en donde la inmensa mayoría de los visitantes llegan a los hoteles “todo incluido”, lo que significa que su estancia en el país es del aeropuerto al hotel y de regreso al aeropuerto, sin ir ni a la esquina, sin asomar la nariz fuera del centro de hospedaje.

Otra vez, por simple sentido común, los visitantes menos se van a subir a un trenecito que los lleve a 850 kilómetros de distancia para tomarse la foto y regresar, porque en el lugar chiapaneco no cuentan con suficientes hoteles y mucho menos con el lujo de Cancún.

Es así que Don Andrés López pone la carreta delante de los caballos, pues lo ideal sería atraer más turismo para hacer viable este proyecto, pero no, la necedad es infinita y ni el tren hará chuchú ni los turistas llenarán los destinos de México.