¡Y vuelve la burra al trigo!

El video del agente de la policía estatal, José Antonio Archi Yama, grabado poco antes de morir, en el que acusa directamente al jefe policíaco, Alberto Capella y al gobernador Carlos Joaquín González, de ordenar limpiar la plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación, para permitir la entrada al Cártel de Los Rojos, encendió de nuevo la mecha en aquellos malpensados, ociosos.

De inmediato este tema fue otra vez el epicentro de las convenciones en pasillos, cafés y punto neurálgico en las redes sociales: “Carlos Joaquín es nuevamente vinculado con el narcotráfico”.

¡Qué cosa y qué grave señalamiento!

De hecho en las redes sociales hubieron quienes se atrevieron a hacer historia de este asunto y se remontaron a las campañas de 2016.

Recordaron que apenas Carlos Joaquín ganó la elección y el entonces dirigente de Morena y hoy senador José Luis Pech expresó: “Quien llega al gobierno comprando el voto y utilizando recursos mal habidos, tarde o temprano lo tiene que pagar porque la gente que financió las campañas ya hizo una inversión y ahora la van a rentabilizar con creces y con muy altos intereses que lamentablemente tendrá que pagar el pueblo de Quintana Roo”. ( Por Esto, 7 de junio de 2016)

Y además, los morbosos también se basaron en una supuesta denuncia penal presentada entonces por el dirigente priista Manlio Fabio Beltrones contra Carlos Joaquín, luego de que Por Esto de Quintana Roo señaló que el operador financiero del candidato opositor es el expresidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen, Jamil Hindi.

Dicha persona enfrentaba entonces supuestas acusaciones de crimen organizado, lavado de dinero y narcotráfico al ser vinculado con un empresario italiano que radicaba en la Riviera Maya y que hace unos años fue detenido en Estados Unidos cuando transportaba cocaína en una avioneta. (Proceso 12 de mayo de 2016).

Por supuesto que no pasaron por alto el hecho de que el entones líder de Morena y hoy presidente, Andrés Manuel López Obrador, al referirse a los candidatos a la gubernatura del PRI-PVEM, Mauricio Góngora, y Carlos Joaquín, del PAN-PRD, expresó que: “uno es ladrón y el otro es ratero”.

Los pinches “sospechosistas” de siempre, especuladores y bribones basaron también sus suspicacias a lo ocurrido en junio de 2017, cuando el Ejército Mexicano y la Policía Federal catearon una vivienda propiedad de Carlos Trigos Perdomo, hombre muy cercano a Carlos Joaquín (su ex tesorero en Solidaridad y recomendado por el ahora gobernador para el gobierno de Benito Juárez en tiempos de Greg Sánchez, de donde huyó por malversación).

Trigos Perdomo reconoció como de su propiedad el inmueble cateado en el fraccionamiento Las Américas, donde fue detenida una persona a la que se le decomisó armamento y equipo táctico.

Esto ocurrió meses después de que Trigos Perdomo quedara en libertad (tras permanecer en prisión acusado de desvío de recursos públicos) se dice que por gestiones del propio Joaquín González, siendo que en su vivienda (supuestamente rentada) fueron decomisadas cuatro armas largas, tres chalecos balísticos, tres cargadores metálicos y uno de policarbonato, un portaplaca y diversos cartuchos útiles, así como envoltorios con cocaína.

Pero eso no es todo, por supuesto que para basar sus dichos, rememoran que apenas a los tres meses de que tomó el poder Carlos Joaquín, casualmente estalló la violencia en la entidad con masacres como el ocurrido en el bar “Blue Parrot” de Playa del Carmen o la balacera al día siguiente contra la Vicefiscalía del Estado, sin que hasta el momento, afirman, se haya logrado disminuir la inseguridad a los niveles registrados por sus antecesores Roberto Borge, Félix González…

Lo cierto, según ellos -los brabucones del café y de las redes- es que también han aparecido narcomantas en las que acusan, señalan y hasta amenazan al mandatario quintanarroense.

Todo esto no es más que especulación de gente que de esta manera pierde el tiempo, pero aun así, son quintanarroenses preocupados que requieren una aclaración pacífica que sólo el gobernador la puede dar…antes de que esto se convierta en una enorme e imparable bola de nieve.

No vaya a ser que una mentira dicha mil veces, se convierta en verdad, como dicen que en ocasiones ocurre.