Movida por sus intereses y fiel a su estilo de encono y división, la dirigente nacional de Morena (hasta el sábado pasado), Citlali Ibáñez Camacho, alias “Yeidckol Polevnsky”, es hoy la mano que mece la cuna en el Congreso de Quintana Roo.

Su encargo partidista fue suficiente para no dudar en grillar, en mover cielo, tierra y mar para imponer a Reyna Durán Ovando como líder de la fracción morenista y, por ende, presidenta la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jucopo) de la XVI Legislatura del Estado.

Y, claro, la novatez de Reyna de inmediato salió a relucir con un grave traspié que vino casi en automático, al aprobar la exención de impuestos a los casinos, bomba que no tardó en estallarle en las manos a la ex regidora.

A Citlali Ibáñez impuso a Reyna Durán, sin importarle que ésta no cuenta con más méritos que el haber sido sancionada por su propio partido, luego de votar a favor de la ampliación de la concesión del transporte público, como regidora, en el gobierno de Remberto Estrada, pues el objetivo era derrocar a Edgar Gasca (también de Morena) porque no obedecía a sus marcados intereses.

Qué le va a importar Quintana Roo, si ni siquiera hizo caso a la pugna en el Senado que provocó al hacer a un lado de la bancada a la legisladora morenista Lilly Téllez, y menos la inmutó el llamado del líder de su partido en la Cámara Alta, Ricardo Monreal, para evitar la división y el enfrentamiento, a fin de privilegiar la unidad.

Y es que para “Lady Carolina Herrera” (como ya se le conoce a Citlali) los enemigos están dentro, no en otros partidos. No, ella siempre ha estado presta para trenzarse con quien vaya en contra de sus intereses dentro del mismo Morena, intereses que en muchas ocasiones rebasan las fronteras del instituto político y hasta las del mismo López Obrador.

Por eso fue que se aprobó por la vía fast track la exención de impuestos a los casinos, dada la jugosa tajada que se cenaría, también pasando por alto las órdenes del presidente de la República y el aval que deben otorgar Gobernación y Hacienda federales. Lo diputados obedecieron, se extralimitaron y tuvieron que recular, dejando en evidencia a Reyna Durán, como cabeza del Congreso, of course, aprovechando la ignorancia de esta noble diputada.

Lo cierto es que hoy el Congreso está maniatado, tomado como rehén por los aviesos intereses de Citlali Ibáñez, quien no conoce límites, y ha metido las manos en el órgano legislativo del estado desde las campañas, cuando trató de tirar las candidaturas de Morena para imponer a sus huestes.

Hoy Ibáñez se lame los bigotes al observar el suculento flan que representa el Congreso de Quintana Roo, pues -otra vez- pasa por alto el año de austeridad proclamado por López Obrador, y ve cómo el órgano legislativo, controlado por Morena, aumentó su gasto y asignó más de 90 millones de pesos para el control directo y discrecional de su protegida y fiel escudera, Reyna Durán Ovando.

De acuerdo a la nota de Novedades de Quintana Roo del total del Presupuesto de Egresos 2020, esta diputada será la encargada de administrar de forma directa 90 millones 710 mil 196 pesos, luego de que en diciembre logró destituir de la presidencia a Edgar Gasca Arceo, tras un intento fallido.

El artículo 51 de la nueva Ley Orgánica del Poder Legislativo señala que el presidente de la Junta, en este caso Durán Ovando, “será el representante del Poder Legislativo del Estado ante cualquier autoridad y contará con poder amplio para ejercer actos de dominio sobre su patrimonio”.

El presupuesto total que gastarán este año los 25 diputados locales es 16.8 millones de pesos más que el del año pasado. Se trata de 485.6 millones contra 468.8 millones de 2019, siendo que este último monto se había mantenido durante los últimos tres años.

El documento publicado en el Periódico Oficial del Estado detalla que del total del dinero, 90.7 millones están asignados a los Órganos de Dirección (Junta de Gobierno y Coordinación Política y la Comisión Permanente).

Otros 48.56 millones serán distribuidos entre los Grupos y Representaciones Legislativas, es decir, los partidos Morena, el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido del Trabajo (PT), el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Movimiento Ciudadano (MC) y Movimiento Auténtico Social (MAS).

En tanto, 346.35 millones de pesos serán manejados de manera directa por Arturo Castro Duarte, el secretario general de la Legislatura, de quien dependen además las Subsecretarías, Direcciones Generales y Direcciones de Área.

Hace unos días, Arturo Castro Duarte y Reyna Durán Ovando presentaron ante los integrantes de la Junta un desglose de cada uno de los conceptos de gasto para este año, en donde destacan las dietas, apoyo a vivienda, gestoría, entre otros beneficios que gozarán los legisladores.

De esta manera se las gastan los Morenos, en cuyas manos está el Poder Legislativo del Estado.

Veremos…